Movilidad
Tras veinticinco años, el Aston Martin Vanquish nunca ha sido tan fiel a sí mismo. Tres generaciones, una sola obsesión… y un V12 biturbo que constituye el mejor argumento hasta la fecha para mantener vivo el motor de combustión. Más ruidoso, más rápido y más difícil de ignorar que nunca. Un Vanquish de principio a fin, pero mucho, mucho más serio.
Lo condujimos en carretera y en circuito, y está claro que Rolls-Royce se dirige a una clientela más atrevida y joven con el Black Badge Spectre. Es potente, lleno de detalles emocionantes y envuelto en un carácter enigmático que espera ser explorado. Un Rolls-Royce hasta la médula, pero mucho más salvaje.



