Lejos del desapego estético típico del diseño moderno, los italianos Andrea Trimarchi y Simone Farresin crean obras cargadas de valor. Al abordar el diseño de forma holística, sus proyectos revelan la posibilidad de una apreciación más consciente de nuestros entornos, poniendo en cuestión la distinción entre lo natural y lo construido.



